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LETRA INCIDENTAL PARA LA MARCHA DE “El ABUELO”

Preámbulo.

Es "El Abuelo" una imagen muy venerada, desde muy antiguo, en Jaén. Representa a Jesús Nazareno y la talla es de un autor anónimo que la realizó a finales del siglo XVI. Como suele suceder en estos casos de paternidad desconocida, el pueblo siempre acaba ideando una leyenda que da un origen prodigioso-milagroso a la criatura. Nuestro Padre Jesús Nazareno no iba a ser menos. Otro día, si queréis os cuento su leyenda.

Pero si nosotros buscamos un origen que se escape a lo mágico y admitimos que la factura de la imagen se llevó a cabo en el mismo Jaén, hemos de tener en cuenta que por aquella época había dos talleres en nuestra tierra; uno el de Salvador de Cuellar y otro el de Sebastián de Solís. Así que, posiblemente, "El Abuelo" viera la primera luz en uno de esos dos talleres y de la mano de uno de esos dos artesanos.

Desde tiempos remotos, la imagen desfila por las calles de Jaén en la madrugada del viernes santo. Se encarga de organizar la procesión la "Antigua, Insigne y Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores."

Como no podía ser menos, "EL Abuelo" necesitaba y se merecía con toda justicia una marcha procesional digna para realzar su desfile. Fue el maestro Emilio Cebrián Ruiz quién se encargó de llevar a cabo dicha tarea. El himno se pudo escuchar por primera vez en noviembre de 1935.

Se echaba de menos una letra que completara la música escrita por Cebrián. Y no fue hasta el año 1994 que se dio por buena y se aceptó la que escribió Felipe Molina Verdejo, mi padre
.
En recuerdo suyo y como un pequeño homenaje, la copio aquí abajo para todos vosotros.

LETRA INCIDENTAL PARA LA MARCHA DE “El  ABUELO” 



         Nazareno que caminas,
roto, con tu cruz:
son tus pasos como golpes en la puerta
de mi espíritu dormido que hoy despierta,
cuando mira a tus ojos solícitos
que buscan mi amor.


         Encorvado bajo el peso
de mis culpas, Jesús mío,
con tu túnica morada
y la tez color de olivo,
hoy recorres nuestras calles
empedradas con olvidos.
Vas dejando en cada piedra
un temblor de amor divino.

  


           Felipe Molina Verdejo

Comentarios

  1. Leer estos versos no solo me emociona,es el sentir que hay cosas que te llenan de recuerdos y deseos de volver a contemplar esa imagen precesionando.Bueno,y decir que el tío Felipe los escribió.

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