Recordó, antes de volver a caerse, sus primeros intentos por caminar solo, sin ayuda. Progresaba, sí, pero muy lentamente. Al principio apenas podía sostenerse en pie ni tan siquiera durante un segundo. Ahora, después de unas semanas de prácticas, ya era capaz de dar tres o cuatro pasos seguidos. Hoy se ha caído después de seis, ¡todo un éxito! Además, hoy no quiso llorar, como lo hacía antes. Sin embargo, así tirado por enésima vez en el suelo, echó de menos la seguridad con que se movía tan solo hacía unas semanas, cuando sus padres aún le permitían usar el tacatá, y entonces pensó que lo peor aún estaba por venir. Sería el día en que decidieran quitarle también el chupete.
Preámbulo. Es "El Abuelo" una imagen muy venerada, desde muy antiguo, en Jaén. Representa a Jesús Nazareno y la talla es de un autor anónimo que la realizó a finales del siglo XVI. Como suele suceder en estos casos de paternidad desconocida, el pueblo siempre acaba ideando una leyenda que da un origen prodigioso-milagroso a la criatura. Nuestro Padre Jesús Nazareno no iba a ser menos. Otro día, si queréis os cuento su leyenda. Pero si nosotros buscamos un origen que se escape a lo mágico y admitimos que la factura de la imagen se llevó a cabo en el mismo Jaén, hemos de tener en cuenta que por aquella época había dos talleres en nuestra tierra; uno el de Salvador de Cuellar y otro el de Sebastián de Solís. Así que, posiblemente, "El Abuelo" viera la primera luz en uno de esos dos talleres y de la mano de uno de esos dos artesanos. Desde tiempos remotos, la imagen desfila por las calles de Jaén en la madrugada del viernes santo. Se encarga de organizar la proces...
Que bien te expresas!, Pero ,cosas de la edad,al comenzar a leer he pensado en un anciano que quería volver a andar...
ResponderEliminarEsa era mi intenció: Confundir al lector y en el último momento... ¡zas!, el giro brusco
EliminarMuy gráfico y evocador🙄
EliminarSoy,sra_dalloway, vamos Concha
ResponderEliminarBuenisimo
ResponderEliminarDesde pequeños nos damos cuenta que la vida es puro aprendizaje.
ResponderEliminarNecesito aprender como el pues no se poner mi nombre pero Aprenderé seguiré tus pasos con mi andador
ResponderEliminarLos niños son tenaces aprendices. A los adultos a veces nos vendría muy bien tener su cabezonería.
ResponderEliminarNiños y ancianos se parecen. El círculo de la vida ♾️
ResponderEliminarBuenísimo
ResponderEliminar