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Un duro aprendizaje

 Recordó, antes de volver a caerse, sus primeros intentos por caminar solo, sin ayuda. Progresaba, sí, pero muy lentamente. Al principio apenas podía sostenerse en pie ni tan siquiera durante un segundo. Ahora, después de unas semanas de prácticas, ya era capaz de dar tres o cuatro pasos seguidos. Hoy se ha caído después de seis, ¡todo un éxito! Además, hoy no quiso llorar, como lo hacía antes. Sin embargo, así tirado por enésima vez en el suelo, echó de menos la seguridad con que se movía tan solo hacía unas semanas, cuando sus padres aún le permitían usar el tacatá, y entonces pensó que lo peor aún estaba por venir. Sería el día en que decidieran quitarle también el chupete.

Comentarios

  1. Que bien te expresas!, Pero ,cosas de la edad,al comenzar a leer he pensado en un anciano que quería volver a andar...

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    Respuestas
    1. Esa era mi intenció: Confundir al lector y en el último momento... ¡zas!, el giro brusco

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    2. Muy gráfico y evocador🙄

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  2. Desde pequeños nos damos cuenta que la vida es puro aprendizaje.

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  3. Necesito aprender como el pues no se poner mi nombre pero Aprenderé seguiré tus pasos con mi andador

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  4. Los niños son tenaces aprendices. A los adultos a veces nos vendría muy bien tener su cabezonería.

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  5. Niños y ancianos se parecen. El círculo de la vida ♾️

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